Publicado: 19 de Octubre de 2015

La telefonía móvil inteligente, tal y como la conocemos, llegó gracias a dos factores fundamentales dentro del hardware y el software: sistema operativo y pantalla táctil. Y vale que no necesariamente necesitamos una pantalla táctil para tener un teléfono inteligente, pero lo cierto es que han jugado un papel fundamental en el desarrollo de este tipo de dispositivos móviles. Y si la llegada de las mismas fue una revolución, y lo supuso también el cambio de resistivas a capacitivas, atento, porque llega una nueva revolución a los teléfonos inteligentes.

Olvídate de lo que conoces hasta ahora, o de casi todo

Llevas años interactuando con una superficie, y tu teléfono lleva todos esos mismos años transformando una interacción bidimensional en respuestas de software. En términos matemáticos, X e Y son las variables que tu teléfono inteligente comprende y traduce en todo tipo de respuestas, desde la ejecución de una aplicación hasta capturar una fotografía y pasando por todo, absolutamente todo lo que te puede ofrecer a día de hoy. Con estas dos variables, X e Y, tu móvil interpreta exactamente dónde has puesto el dedo al tocar la pantalla, y lo convierte.

La revolución del teléfono inteligente tiene un nombre: Z

La relación bidimensional con tu teléfono inteligente ha llegado a su fin en 2015, este año, al menos para los terminales menos vanguardistas. El Huawei Mate S y los iPhone 6s han abierto la veda con 3D Touch y Force Touch, dos tecnologías aplicadas a la pantalla que, aunque con ligeras diferencias, sirven exactamente para lo mismo: introducir la variable Z.

Pero, ¿qué significa que 'llegue la Z' a los teléfonos inteligentes? En términos más fáciles de digerir, significa que estas tecnologías permiten interpretar la profundidad de una introducción táctil, es decir, que el teléfono entiende en qué grado aplicamos presión sobre la pantalla. La variable Z es la que mide, con precisión, la profundidad que alcanza un toque sobre la pantalla.

¿Por qué supone una revolución para el teléfono inteligente?

Con el Huawei Mate S y los nuevos iPhone 6s hemos podido ver ya que, con esta tecnología que reconoce la presión aplicada sobre una pantalla, podemos ya utilizar el equipo como una báscula o, simplemente, introducir nuevos menús y acciones en pantallas donde sólo tenía cabida la interacción bidimensional. No es lo mismo tocar en la esquina superior izquierda que en la esquina inferior derecha, o en la zona central, pero tampoco es lo mismo un toque suave que una fuerte presión sobre la pantalla.

Posibilidades infinitas que sólo dependen del software del móvil

El primer paso ha comenzado a cumplirse, y es la introducción del hardware en dispositivos móviles: 3D Touch y Force Touch Display. Una vez hemos introducido estos componentes en los móviles, y siguiendo la explicación anterior, ya están preparados para interpretar la nueva variable Z, es decir, la profundidad. Ahora bien, depende del software la traducción que el terminal hace sobre esta interpretación.

De nuevo en términos menos complejos, el hardware permite comprender cómo tocamos la pantalla, pero el software es el que va a determinar en qué respuestas puede nuestro móvil traducir el grado de presión que ejercemos sobre la pantalla.

Estamos en manos de los principales fabricantes, y de los desarrolladores

Por el momento, Samsung es una de las marcas que ya se ha mostrado dispuesta a introducir también esta tecnología, y Huawei ha llevado el estandarte de esta nueva revolución de la telefonía inteligente con el Huawei Mate S. Mientras tanto, Apple lleva su propio camino en iOS, su sistema operativo, y mantiene a los usuarios a la espera de que los desarrolladores adapten las aplicaciones a esta nueva e interesante forma de interacción con el móvil.

Aunque los sistemas operativos darán sus propias funciones a la llegada de este hardware, y eso es algo que depende de Apple, Microsoft y Google principalmente, los desarrolladores de aplicaciones tienen también su trabajo en este sentido, y también tendrán que adaptar apps y juegos a las nuevas posibilidades que garantizan tecnologías como 3D Touch y Force Touch Display.